Era el último viernes de noviembre, se acercaba la navidad y no quería estar solo como en los últimos
diez años, perdió a su familia en un fatal accidente de tránsito. Este pobre
viejo de ropa deteriorada sentado de su catre y abrazándose a sí mismo por el
miedo que tenía, ese día llovía a
cantaros con muchos truenos y relámpagos. Él pensaba en su soledad y en lo
triste que se sentía…
